Recursos para atrapar a los chicos, sean o no lectores

 

Gaspar se acercó con su madre al stand de la Feria del Libro donde yo firmaba. Ella me miró con curiosidad; él no lo sé porque la visera de su gorra le tapaba media cara.

“Quería que conociera a una escritora de carne y hueso. A ver si usted lo engancha con algún libro”, dijo, esperanzada, la madre. Y con la excusa de recorrer la feria, nos dejó frente a frente.

“Yo leo sólo historietas”, me explicó Gaspar muy suelto de cuerpo. “Los libros me aburren, pero la maestra de sexto nos pidió que entrevistáramos a un autor. ¿Puedo hacerle unas preguntas?” Llegamos a un trato: primero él me haría su reportaje, después contestaría a mis preguntas. Gaspar sacó un cuaderno sin tapas, una birome mordida y atacó con un “ ¿De qué cosas escribe?” No pretendo reproducir aquí todo el intercambio porque fue arduo y extenso. Gaspar era muy exigente. Para que se den una idea, cuando yo no recordaba algún detalle de un argumento, él me increpaba:

“¿Cómo que no se acuerda? ¡Si lo escribió usted!”

No sé cuánto tiempo habrá pasado, porque la curiosidad de Gaspar no tenía límites. Sólo recuerdo que cuando llegó la madre yo estaba afónica y harta… no de Gaspar, sino de todos y cada uno de mis argumentos y personajes. ¡No pensaba volver a hablar de ellos por el resto de mi vida!

Mi esfuerzo fue premiado. Gaspar, que sólo leía historietas, se llevó una novela de misterio bajo el brazo. Ese día descubrí un recurso para ganar a un lector: satisfacer su curiosidad antes de proponerle la lectura del libro. Creo que primero de todo, el chico quiere saber de qué se trata. Y es muy justo.

 

Anécdotas aparte,  hay otros recursos, a mi juicio infalibles, para atrapar al lector: el lenguaje y el suspenso que propone el libro.

El lenguaje es parte del estilo de un escritor, su forma de contarnos el argumento. El protagonista de un libro es un ser vivo y como tal debe expresarse tanto en sus diálogos como en sus pensamientos. De otro modo, resulta inverosímil o acartonado. Es muy difícil para los chicos de hoy identificarse con protagonistas niños y adolescentes que hablan y piensan como adultos, o tienen nostalgias típicas de las personas maduras. 

Los chicos y adolescentes no añoran, extrañan, que es otra cosa.  Y no sólo es importante cómo se expresan los personajes del libro sino también aquello que dicen. El lector infantil y juvenil es muy intuitivo, enseguida diferencia al protagonista creíble del muñeco irreal convocado y puesto al servicio de una aventura o un mensaje. Entre ambos existe la misma distancia que separaba a Pinocho de un niño de verdad.

Por supuesto que el lenguaje utilizado debe ser el correcto –y esto va también para las traducciones- pero sin perder de vista el objetivo principal del relato  (sí, el principal): entretener. En mi opinión no habría que recomendar ciertos textos con palabras rebuscadas, descripciones interminables, frases larguísimas, metáforas incomprensibles, y  abundancia de sinónimos. Porque no tiene la misma fuerza poner “sufrir” que “padecer”, y las repeticiones a veces son necesarias si queremos darle énfasis a una frase. Dicho esto por grandes autores, mal que les pese a algunos correctores obsesivos.

Un recurso para atrapar a los chicos y jóvenes en la lectura es encontrar un estilo de narración directo y sencillo (muy difícil de lograr). Los adultos a menudo nos emborrachamos con las palabras; no pretendamos lo mismo del lector juvenil. A él le importa más que pasen cosas en el libro y no leer un bonito discurso literario escaso de argumento.

Otro recurso muy válido: nada atrapa tanto a los chicos como el suspenso. La sensación de estar suspendido, a la espera, envuelto en una situación dramática, cómica, riesgosa, romántica, sin saber cómo ni cuándo terminará. Una aventura, un misterio, un relato de ciencia ficción o fantástico tienen que narrarse con suspenso. Al tener pendiente al lector, entregado y ansioso, se conquista su interés por la lectura. Aunque se deben graduar las pretensiones para que ésta sea un disfrute y no un sufrimiento.

El relato que atrapa tiene una buena distribución de las escenas donde se alternan los picos altos de suspenso con otros momentos de alivio y humor. Los últimos capítulos son para leer sin respirar.

A veces se provoca la furia del lector porque se intercalan las situaciones de riesgo, y el chico se resiste a abandonar a un personaje en el momento culminante, para embarcarse sorpresivamente en la suerte de otro. No importa, es bueno el desafío de atraparlo en una aventura distinta cuando más interesado estaba en la anterior. Así, el libro adquiere el ritmo vertiginoso y cinematográfico al que están acostumbrados. 

Al final, todo quedará aclarado. O casi todo, si a través de pistas y claves él puede dilucidar lo sucedido sin temor a equivocarse. Los lectores infantiles y juveniles prefiere los finales concretos y, de ser posible, felices. Salvo que la saga continúe para darle la oportunidad de disfrutar de una nueva lectura.

Gaspar, que sólo leía historietas, se llevó un libro bajo el brazo. Ese día habré quedado ronca por una semana pero gané un lector. Mi principal objetivo como escritora de Literatura infantil y juvenil es atraparlos en la lectura a muchos chicos como él, sean o no lectores.

 

 

Anuncios

One thought on “Recursos para atrapar a los chicos, sean o no lectores

  1. María:
    Yo soy Maitena Etchegoyen. Me encantan sus libros de detectives me los leí todos. mi colegio es NUESTRA SEÑORA DEL VALLE usted ya visito mi colegio el año pasado con mis compañeros queríamos que usted fuera de nuevo.
    Cariños Maitena.

    Enviado desde mi iPod

    El 05/10/2013, a las 21:38, “El Blog de Marita” escribió:

    >
    >

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s