Adelanto exclusivo: “Entierro de Carnaval”, mi próximo libro

El año en que Brenda cumplió los quince, febrero llegó más pronto que otras veces, quizá porque ella estaba distraída pensando en Bruno y en Darío. ¿Bruno o Darío? Los dos esperaban una señal, un gesto, una palabra, para declararle su amor en los carnavales. Ellos estaban impacientes y ella indecisa.

“¿Los quiero a los dos, a uno o a ninguno?” Las mismas preguntas, los mismos nombres se le disputaban en la mente esa noche al ritmo veloz y acompasado de la carrera en patines. Hasta el cansancio. Por ese doble cansancio: mental y físico, Brenda tuvo que detenerse. Sentada en la vereda, tomó un trago de agua, se secó la frente transpirada y se quedó viendo pasar los autos por la vía del tráfico para no pensar si Bruno o si Darío.

La camioneta negra de modelo antiguo apareció de repente; pasó tan despacio como una carroza fúnebre y se detuvo en el semáforo, muy cerca de ella. El hombre en el asiento del acompañante la miró con unos ojos verdes, profundos, esbozó una sonrisa y levantó la mano derecha, implorante. Brenda sintió un escalofrío de muerte, una opresión en el pecho… ¡Eran los ojos, la sonrisa, la mano de su padre!

El semáforo cambió y la camioneta arrancó. Brenda corrió atrás, llorando, gritando, implorando al conductor que se detuviera, que por favor se detuviera. Patinó a una velocidad imposible hasta que le faltó el aire, le dolieron los pulmones, las piernas, el costado… Hasta que la camioneta, con el padre en el asiento del acompañante, desapareció de la vista.

Brenda sintió que las fuerzas la abandonaban y se detuvo. Respiró el aire a bocanadas cortas hasta recuperar el aliento, entonces la escena se agigantó en su mente y volvió a ver lo que había visto: el miedo en los ojos, el dolor en la sonrisa, y la sangre en la mano, en el pecho del padre.

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2 thoughts on “Adelanto exclusivo: “Entierro de Carnaval”, mi próximo libro

  1. Soy docente de nenas y nenes de quinto grado y empecé a leerles los cuentos cuando teníamos tiempo extra…simplemente les encantan. Muchos me persiguen por el pasillo para que les adelante los finales.
    Luego de terminar cada uno de ellos, siempre se generan charlas sobre otros posibles finales y se les dispara la imaginación! 🙂

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