Historias y Personajes que valen

Una vez tuve una charla con un gran hombre que, además de bueno y humilde, era sacerdote y poeta. En un momento de escasa inspiración, él me dio este sabio consejo: “Escriba algo que sirva”.
Me dejó pensando. Poco después mi imaginación hizo el resto y escribí Cuentos para tiempos de crisis.
Eran historias de vida que me habían conmovido, historias que, al ser narradas, llegué a considerar como propias aunque no me hubieran ocurrido a mí.
Mi propósito al escribirlas no fue transmitir valores, simplemente me dejé llevar por la ficción, las emociones, las luchas, los sentimientos y virtudes que los protagonistas de aquellas crisis sembraron en mi corazón de escritora. Ellos hicieron el resto.

Otras veces, son los propios lectores quienes me descubren los valores que han encontrado en mis libros: la amistad, la solidaridad, el amor, el coraje del débil y la responsabilidad del fuerte. Yo me sorprendo porque simplemente pensé en contar un relato que los atrapara y para eso elegí personajes: chicos y jóvenes de carne y hueso, no arquetipos ni santos.
Aunque en los momentos de riesgo ellos, con sus actitudes, se me volvieron grandes y heroicos.

Cuando me preguntan si mi propósito al escribir un libro fue transmitir tal o cual enseñanza, me quedo callada, sin saber qué contestarles.
Me emociona que los valores se me escapen junto a mis personajes y que ellos, mis lectores, los hayan descubierto. Están en mis libros porque los siento, porque aún sin pensar, sin proponérmelo, brotaron de mi corazón y de mi fantasía.

Yo me formé en el respeto a la verdad y a la justicia. También creo en las cualidades de los chicos y jóvenes de hoy. Estoy segura que las llevan dentro y sólo esperan la oportunidad para mostrarlas y mostrarse.
Cuando escribo también tengo la oportunidad de incluirlas en las historias y en los personajes para que ellos las identifiquen en los libros.

En nuestros encuentros cada vez me reafirmo más en mi creencia: los chicos y jóvenes tienen una clara escala de valores; aunque a veces se la olviden, se confundan (o los confundan), se equivoquen (o los equivoquen).
Por eso, lo que realmente importa es que sigan en su búsqueda, y el libro puede ser el mejor punto de partida.

Leer es algo más que una experiencia placentera, es una experiencia de vida. ¿A ustedes qué les parece? Espero sus comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s